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¿Hay que intentar una conciliación antes de demandar? Lo que debes saber del MASC

Foto del escritor: Alexandra Cat
Alexandra Cat
hace 9 horas
2 min de lectura

Desde el 3 de abril de 2025, con la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, de eficiencia del Servicio Público de Justicia, la mayoría de demandas civiles y mercantiles deben ir precedidas de un intento de negociación. Es lo que se conoce como MASC: medios adecuados de solución de controversias. Te explicamos qué significa en la práctica.

¿Qué es un MASC?

Un MASC es cualquier actividad negociadora en la que las partes intentan, de buena fe, resolver un conflicto sin ir a juicio, ya sea por sí mismas o con la ayuda de un tercero neutral. La ley admite varias formas, como la mediación, la conciliación privada, la oferta vinculante confidencial o la opinión de un experto independiente.

¿Es obligatorio?

En la mayoría de asuntos civiles y mercantiles, sí: para poder presentar la demanda hay que acreditar que se ha intentado alguna de estas vías. Si no se acredita, el juzgado no admitirá la demanda a trámite. Hay excepciones, como las medidas cautelares, los procedimientos de ejecución o los casos en que hay violencia de género; por eso cada caso debe estudiarse concretamente.

¿Qué es la conciliación privada?

Es uno de los MASC previstos por la ley. Las partes se reúnen ante un conciliador independiente y cualificado, que las escucha, las ayuda a identificar los puntos en que pueden coincidir y, si procede, les propone soluciones. En Conciliem la conciliación la dirigen abogados con más de 20 años de experiencia, y las sesiones pueden ser presenciales en Girona, Figueres y Caldes de Montbui, o a distancia por videoconferencia.

¿Qué pasa si la otra parte no quiere participar?

El intento cuenta igualmente. Si la otra parte no responde o no se presenta, recibirás un documento que acredita que has intentado la negociación, y podrás presentar la demanda. Además, la negativa injustificada a participar en un MASC puede tener consecuencias en la condena en costas del juicio posterior.

¿Qué ventajas tiene?

Una conciliación se resuelve en pocas semanas, mientras que un juicio puede alargarse años. Cuesta menos, es confidencial y permite que sean las partes, y no un juez, quienes decidan la solución. También ayuda a preservar relaciones que continuarán después del conflicto, como las familiares o las vecinales. Y la solicitud interrumpe la prescripción y suspende la caducidad de las acciones, de modo que no pierdes ningún derecho mientras negocias.

¿Y si llegamos a un acuerdo?

El acuerdo firmado obliga a las partes. Si se quiere que tenga fuerza ejecutiva, puede elevarse a escritura pública ante notario o, si ya hay un procedimiento judicial abierto, solicitar su homologación al juzgado.

Cómo empezar

Rellena el formulario de solicitud de nuestra web o llámanos al 615 110 794. En 48 horas hábiles te indicaremos si la conciliación es la vía adecuada para tu caso y qué presupuesto tiene.

 
 
 

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